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viernes, mayo 30, 2008

Etapas...


Una mirada inquisidora,
fue necesario, para que te ame.

Y pude sentir tu corazón,
pude sentir tu alma, muy cerca.

Imaginé el silencio perfecto,
y viví la fisura en mis sueños.

Una llamada por teléfono,
bastó, para que te eche de menos.

La poesía de tus miradas,
renació cabal y sincera.

Todo aquéllo fue importante,
y quedará en las sombras de la vida.

A la sombra de Su casa,
espero, en soledad, en actividad... por tí...

Sacha Grant.-

Actividad...

Me hizo reaccionar el color de la galaxia, de un fino olor a incienso, capaz de levantar a los muertos.
Entonces me vi reflejado en batallas encarnizadas, luchando contra mis demonios... callado, en actividad.
Anhelé sentirme cerca de Él, y súbitamente me tendió su mano.
Entonces cuando me siento vacío, el alma se llena, se extingue la lágrima y puedo ver.
Estoy aquí, compartiendo mis miserias, con alguien que con sólo su mano, creó mi vida.
Puedo sentir mis derrotas, converger con la más dura realidad, pero siempre estará ahí.
También una, dos, tres, varias veces... la felicidad se tiñe de celeste y entonces es del cielo.
No importa qué pase, o quién venga... Él será siempre mi norte.

Sacha Grant.-

Estás azul...


Quizá la palabra, o quizá una sonrisa,
varias veces he vuelto de allí,
del amanecer de los sueños, la caricia;
quizá cuando sea para siempre,
cuando me atraque la soledad y vuelva,
desde el llanto, o incluso de la muerte.

Quiero mostrarte mi mundo, de ayer,
para que sientas como yo siento,
o quizá para que la conciencia nazca;
pretendo que esperes a la luna amarilla,
a la lágrima que se pierde en un charco,
pretendo que rías, como yo lo extraño.

Entre cadenas se debaten tus sentidos,
y bien sabes que mueres un poco más así,
el camino quizá, o una sincera sonrisa;
Quizá frecuentes aquél recuerdo que vive,
que quema y marca todas las almas,
quizá pretendas cosas similares a las mías...

No sé si algún día lo sabré...

Sacha Grant.-

viernes, mayo 23, 2008

Navegando...


Creo que una vez dije que no había retorno posible,
mencioné que las naves habían partido, y ellas con tu alma.
A un viaje extremadamente peligroso, concretamente iluso.
La idea de acompañarte, la realidad de un centenar de aves;
el frío de julio, mi cumpleaños, un sueño vacío, un suelo inhóspito.
Navegamos en silencio, entre ásperas ilusiones del mar,
el oleaje me hizo acordar, a tardes grises, al chantaje del tiempo.
Aún asi, me mantuve firme en la decisión de acompañarte.
Si no hubiera sido así, me hubiera arrojado al mar,
quizá hubiera muerto, eso nunca lo sabremos, nunca lo sabrás.
El hecho de haber acompañado mis días, hasta el fin,
de sonreírle a la muerte delante suyo, me hace fuerte.
No me burlo de las circunstancias, asumo lo finito que es el hombre.
Acepto a las estrellas como guías indispensables del hombre,
incluso las golondrinas se parecen a las centellas, su fuego.
No lloraré a cielos ni a su lumbre, no a la lástima del viento.
Lo que una vez dije, me aprisiona en lo irreversible de las horas;
el tiempo avanza sobre las vidas, y precluyen las etapas.
Llegará el momento en que deba asumir mis pecados.
Eso lo sé y soy conciente. Me hago cargo de todo. Las omisiones.
Alguna vez dije que tu belleza era la de la luna misma.
No me retracto, no modifico lo dicho, de nada me arrepiento.
Creo que una vez dije también, que el amor eran tus ojos,
que podría morir bajo el espectro de tu mirada, de tus besos.
Mencioné que la falta de tus caricias significaban la muerte más cruel.
Debo admitir que fui exagerado. Te amaba sólamente con el alma.
para alegría mía, he crecido y el amor que siento se contagia.
Hoy además, pienso.
Siglos de navegar. Puertos hemos alcanzado, pero no encontraste lo que buscabas.
Creo que las palabras quedan firmes, incluso el mar sabe guardarlas.
Es salvaje el pensamiento, un secreto incluso, el naufragio dijo basta.
Creo que he dicho todo, mientras tanto sigamos navegando.
El océano si es infinito...

Sacha Grant.-

jueves, mayo 22, 2008

Despertando...

A veces se despierta la parte más fría de mí y te creo.
Y a veces el tiempo hace que te eche de menos, claro.
A veces el recuerdo se deshace de los recuerdos, si.
y a veces los cielos se pelean con todos los sueños.

Es aquélla eternidad en tus ojos lo que me señala todo.
y lo señalado hace que te ame, que te extrañe tanto.
Es aquélla sinceridad que ha quedado perdida en el tiempo.
y lo señalado por la noche, ello es demasiado verdadero.

Ya no puedo encontrar diezmado el silencio acogedor.
Es quizá tu beso olvidado lo que lo ha dejado tiezo.
Ya no puedo despistar a los crudos inviernos de hoy.
Es quizá tu actitud lo que no encuentra sentido en mi.

A veces pasa que simplemente no conectamos fácilmente.
Entonces la sensación de que estamos en soledad.
A veces los pedazos quedan esparcidos en el espacio.
Entonces tu corazón, entonces el mío, se reconcilian.

Y nos amamos.

Sacha Grant.-

Mi pretexto...


Soy libre cuando te pienso,
y escribo acerca de la muerte;
también si te descubro ilesa,
tras el paso del tiempo...

Y suele ser todo perfecto, abierto,
si me miras y te miro sorpredido,
se mezcla cada uno de los sueños,
el beso entonces, es mi pretexto.

Ya me voy vereda, río,
ya marcharé con las estrellas,
esa es mi senda más oculta,
por allí toda tu belleza...

Sacha Grant.-

miércoles, mayo 21, 2008

Paz...


Avisaste soberbia a las palomas,
que no llegarías hasta aquí hoy,
que el camino se hacía largo,
yo simplemente esperé, otra vez...

Y soberbia descubriste el error,
tarde o temprano lo añoraste,
y llamaste a las palomas anoche,
clamando por algo que nunca hallaste.

Paz en tus días en cada hora,
silencio del alma en los encuentros,
una sana soledad del espíritu,
para aclarar tus sentimientos...

Ojalá algún día la encuentres...

Sacha Grant.-

Tantas cosas...


Hoy a la noche aparecerás,
reflejada en la luna, triste...
no se bien por qué, te extraño,
no se bien por qué, te amo...
Te pusiste encima la carga,
incluso la soledad te pesa tanto...
quiero ayudarte a que salgas,
quiero que te apoyes en mi...
Amor, hemos pasado tanto,
tan niños que somos de pellejo,
y tan ingenuos somos de alma,
¡tanto tiempo queriéndonos!
No puedo creerte, así no...
necesito que me hables,
a través de mañanas tranquilas,
en tardes de locura sin control...
La sensata idea de amarte,
en un mundo sin rencores,
suele ser una gran utopía,
hoy, que la soledad te pesa tanto...
Búscame cuando aprendas aquéllo,
te espero donde el mar y el cielo,
en la unión antártica, en la costa,
en tu piel, en tu llanto, en tus besos...

Sacha Grant.-

martes, mayo 20, 2008

Fue casualidad...


Te crucé y la mirada fue sencilla,
casi como miedo, incluso intriga,
eso fue lo que vi en tus ojos...
miedo, de estar perdiéndonos,
intriga, de saber que pasaría,
si te tomara para que seas mía...

Nos encontramos y fue todo paz,
en medio del frenético ritmo,
fuiste bálsamo en mi día...
quizá te llame y piense contigo,
o quizá deje que pienses tú sola,
y piense en tú mirada yo sólo...

Como tantas veces, fuimos dos,
en un mundo caótico y extremo,
dos apartados, embrujados...
por miradas que renacieron,
tras haber perecido en el pasado,
dos corazones resurgieron...

La sencillez, incluso tu palabra,
seguiste tú, como desencajada,
y no pretendo entenderte...
estás aquí, porque Dios te puso,
y contigo sólo es importante,
contigo, a tí, sólo vale quererte...

Vi temor en tus ojos, y temí,
encontrarte y que sea tarde,
porque lo que quiero es quererte...
te crucé, y leí entre líneas tú mirada,
leí tu vida, tus besos y caricias,
incluso tu sonrisa fue contemplada...

Sacha Grant.-

La mañana...


Así te pareces demasiado al ocaso,
eres negra como la nube,
y tienes el perfume del verano...
entonces un jazmín se relaja,
y vuelves a ser como las nubes,
y también como el calor de las piedras...
así te conozco, jóven llama,
iluminas con decisión el camino,
así te conozco, amor de mi alma...
el humo que sale de un cigarro,
el canto de un grillo acongojado,
eso es importante, eso es la calma...
y te pierdes en la magia de la mañana,
buscas el silencio, frenética soñadora,
ya todo creció, se ha ido con la mirada...
y renaces con la luna estipulada,
para cantar odas enmarañadas,
todo cambió y mi sombra me acompaña...
te busqué en gotas del océano,
para mojar mis ropas y mi cantata,
el sueño se escurrió y escruté tu mirada...
te buscaste en sueños de agua salada,
para reflejar tu vida y todo lo que amas,
y encontraste mi corazón en todos tus mapas...
¿qué has intentado hacer con la mañana?
i todo será como Dios lo mande,
incluso la alondra llorará desconsolada...
¿por qué has jugado con el sentir de la luna?
si sólo mandará el Señor, así será,
incluso la mañana se hará más pura...
¿acaso no has entendido la razón de los días?
que piensas que todo lo que haces es tuyo,
pero bien sabes, que la vida se convida...
así te pareces demasiado a la interrogación,
esta noche se envilece la soledad,
esta noche, se reinventa la canción...

Sacha Grant.-

lunes, mayo 19, 2008

Como siempre...

Eres la llama de un fuego antiguo,
y representas las sustancias,
el grito ahogado, por un recuerdo,
suave la palabra, agudo el llanto...

Eres la locura, una noche de verano,
y escarmientas los comportamientos,
una ternura justa, una lágrima alegre,
quisquillosa chiquilla, eso eres...

Eres la sonrisa congelada, ardiente,
y comentas la noticia a las estrellas,
lagos dragados por el surco de la muerte,
contemplativa mirada pendiente...

Eres la noche que pacífica duerme,
y te desplazas, bella durmiente,
entre silencios auguraste un futuro,
intempestiva crucial como siempre...

Eres los océanos que quitaron respiros,
y allí navego, ciego inconsciente,
demostrarás tu poderío, inhóspita, incrédula,
desconfiada como siempre...

Sacha Grant.-

sábado, mayo 17, 2008

Conclusiones arriesgadas...


Estuve pensando al respecto y noté,
concluí en lo mismo de siempre,
y estuve esperando las estrellas,
y amanecí junto al hogar, sonriendo;
encontré la vida a la vuelta de casa,
las formas de sonreír hoy,
noté también que crecí demadiado,
que el dolor, incluso el amor, todo se pasa...
estuve esperando chispas de luz,
que bajen de los cielos para llevarme,
y se cruzó la noche en mi camino,
y volvió la soledad, para llevarme...
encontré tus vestigios, desparramados,
quisquillosos secretos de la penumbra,
perfumes viejos, y cielos borrascosos,
ciego la luna, me condujo a la bruma.
te esperé y te vi, iluminada y viva,
clamabas por el abrazo que tuviste,
quizá llorabas, quizá lo lamentabas,
te esperé, y siempre lo supiste...
hoy es día de hallazgos, de vivencias,
el recuerdo ha quedado enterrado,
en noches rastreras, mañanas opacas,
el hoy es lo que importa, quizá algún día,
vuelvan las estrellas...

Sacha Grant.-

jueves, mayo 15, 2008

Indispensable...


Yo pensaba en algún tiempo que,
las personas nunca podrían llegar a ser indispensables,
y hoy me sostengo de tu perfume,
eres el recuerdo vivo, la palabra congruente.

También eres pensamiento claro en lo adverso,
como el agua que moja las costas, transparente,
una persona viva, llena de lo que necesito,
lo indispensable se hizo carne, eres aquéllo.

Presentí que te acercabas, esa noche oscura,
y dejé de lado las preguntas, y escuché,
y tú dejaste otras cosas, bien sabrás este día,
hoy se cierne la locura y desaparezco.

Amaneces enroscada a la luz de un nuevo día,
y te sorprende la suavidad de una caricia,
lo indispensable se ha hecho carne en mí,
a todo te pareces, incluso a la muerte, a la vida.

Lo necesario y todo aquéllo inmutable,
hoy se ha mudado el silencio y canta la alondra,
eres tú lo necesario, y bien sabes que,
te he extrañado, que te amo, hoy a cada hora.

Yo pensaba en algún tiempo extraño,
que las personas nunca podría llegar a entenderme,
y hoy, no es lo que pretendo de tí,
es tu sonrisa lo indispensable, sólo eso para vivir.

Sacha Grant.-

jueves, mayo 08, 2008

Los dos en oscuridad...


En un principio hubo frío,
desde el centro hastío,
pura y sincera nació la flor,
y presentí viejos adversarios;
hoy como ayer camino tuerto,
convido esperanzas y cielo,
anoche renací encendido,
copié tus labios, amé tus besos;
y se encogió la entrada,
de las almas conjuntas,
se estremeció suave tu cuerpo,
nos inundó ágil la bruma;
así sin vernos, en oscuridad,
así te toco, sin vacilar,
nos hemos encontrado extraños,
eso es bueno, no cambiará;
entonces me abrazas,
y se siente muy bien tú esplendor,
y se siente tú perfume con ello,
entonces te abrazo, mi amor...
nada ha cambiado desde entonces,
estamos sólos en el mundo,
contigo en oscuridad de bruma,
contigo en silencio profundo...

Sacha Grant.-

Piensas...


Piensas que todo será así, lejano,
que los cielos, serán del olvido,
que triste marcharán los silencios,
piensas que todo está perdido...

Luces de los cielos te señalaron,
vuelos estelares sincronizados,
en llanta anduvo mi corazón,
como los árboles deshojados...

Te extraño, piensas muy bien,
como antaño, siempre fiel,
esperé para decirte todo esto,
esperé tanto, tanto esperé...

Sacha Grant.-

miércoles, mayo 07, 2008

La luna me dijo...

La cara del silencio me ignora,
no importa, incluso hoy te elijo,
esta noche me cuidan las estrellas,
alegre y blanca, la luna me dijo...

Sacha Grant.-

martes, mayo 06, 2008

Simple...


¡Por Dios,
que eres belleza!
a veces eres simple,
y otras complicada,
pero quiero que sepas,
que más allá de todo,
hoy te amo...

Sacha Grant.-

Bajo las aguas...

Violenta luna de mayo,
tú sabrás hacerme justicia,
quiera Dios me encuentres,
que amanezca lluvioso...
porque en las aguas es mejor,
allí te ves más linda,
bajo la lluvia, sobre la tierra,
recostada sobre un caparazón;
aztecas tus ojos miraron,
relámpagos transplantados,
grises los pastos crecieron,
charcos fueron asesinados;
por pies que pisaron funestos,
espejos de las almas,
y crearon caminos sinuosos,
de caricias sobre tu espalda;
porque en las aguas es mejor,
bajo la lluvia te disfrazas,
allí te imagino, te reinvento,
siempre te encuentro más linda...

Sacha Grant.-

lunes, mayo 05, 2008

Tenerte lejos...


Se siente bien tenerte lejos,
suspendida sobre cielos borrascosos,
anulando el pensamiento,
belleza entre las montañas;
lo que amo, no tiene principio ni fin,
sólo se puede amar, extrañar,
y estás provocando la mirada,
bien lo sabes, algún día lo comprenderás;
suavidad de pluma, canto bajo,
es la armonía de los años sabios,
eres silenciosa, inacabada y grande,
eres alta, como los tallos...
de una gran flor en sus años,
eres transparente, como los aguas,
de un gran lago claro y espejado,
eres una despedida que se alarga...
lo vacío de sentir que te amo,
lo incompleto de una media luna,
una esperada y alegre nochebuena,
eres claro, mi caos, también eres la culpa;
se siente profano tenerte lejos,
incluso la lluvia cae hoy más fuerte,
te sienta bien la lágrima emotiva,
la alondra corrió igual suerte;
lo sencillo no tiene existencia real,
sabrás encontrar lo importante,
quiera Dios que despiertes a tiempo,
quiera Dios que quiera extrañarte;
la aspereza se hizo eterna,
caótico y sencillo escaparon los vientos,
salmones migraron al océano,
hoy quisieras, pero ya no siento;
una mirada que no mira,
cien besos que perecieron anoche,
las ingeniarás para encontrar abrigo,
sabrás perpetarte en cada noche;
se siente entrañable tenerte lejos,
como cada silencio que se completa,
con una palabra, o una sonrisa,
con la unión de almas, sóla, perfecta...

Sacha Grant.-

domingo, mayo 04, 2008

Corazones alados, pastos rezagados...



Silencios adormecen los jazmínes,
y blancas tormentas se deslizan,
son los días , son la felices horas,
son los llantos, marcas de la vida.

Tu jardín, morada de los ángeles,
rasantes pájaros volaron ausentes,
es la tierra de cada uno de nosotros,
el cielo abovedado, sonó crujiente.

Has pedido a mi cielo lo imposible,
a cenizas de volcanes intermitentes,
que arropen cada sueño de mi vida,
que nos den calor hasta la muerte.

Los volcanes seguros, despertaron,
y guardaron los secretos ardientes,
entonces has pedido más que nunca,
y renació casi todo lo pendiente.

No pidas perdón, tenemos merecido,
que los pastos hoy nazcan rezagados,
merecemos que el destino nos ampare,
el invierno llegue, y podamos amarnos.

No borrará, el viento nuestro perfume,
el aire que perdura, se verá empapado,
quizá la mañana encuentre su guía,
quizá doliente se encuentre aquél álamo.

Diré que te amo y también que te extraño,
que mi piel se desgarra si no la acaricias,
diré que te huelo y también que hay llanto,
que la vida se escapa, y el cielo se triza.

Dirás que el regreso es lo que queda,
y que las estrellas guían nuestros pasos,
sentirás por fin que el dolor es bueno,
si hay reencuentro, detrás de los astros.

Quizá los jazmines despierten hoy,
y una tormenta, razgue los arados,
quizá el campo sea parte de la historia,
y la música dibuje ardientes tus manos.

Quizá la suavidad de tu caricia me toque,
y renazca la belleza en mi espalda,
quizá un violín esboze aquélla melodía,
y salgan de mi corazón mil cigarras.

Quizá te reeencuentre tras la lluvia,
y pueda abrazar tu alma, tus ojos, tus brazos,
quizá una llama de amor viva escondida,
en nuestros corazones, tristes y alados.

Silencios que adormecieron jazmines,
gritos refulgentes quedaron atrapados,
ya no la ira, el dolor, tampoco la tristeza,
se llama amor, lo que hemos creado...

Sacha Grant.-

Vida de topo...

Cielos apagados por lluvias y centellas,
magia negra en tardes hambrientas...
Años de veda, vida de topo,
hoy encontrarás el sentido,
a millones de injusticias...
Silencio y caos,
amaneceres y negrura...
Cansada y satisfecha,
se escurrió la verdad,
en la espesura...
Te convertiste asi,
sólo, en felicidad eterna.

Sacha Grant.-

sábado, mayo 03, 2008

Anoche, fue noche...


Anoche, fue noche de tragos inquietos y taciturnos,
te he descubierto como siempre acostumbrada,
y bien lo sabes, eres aquélla flor de incienso,
que se vio, de aquélla manera, siempre amada;

acostumbrada, a magnitudes reales y enormes,
silenciosa, grito de augurio y desgarradora muerte,
cariñoso veneno que no puedo dejar ni desperdiciar,
dejo libradas caricias huérfanas a su suerte;

caminos de histeria, árbol jóven y flor solitaria,
te has columpiado, a ellos te has encaramado,
y te balanceas sonriente, amante, y feliz,
hemos hecho de esto una incógnita siempre;

me has acostumbrado a una calma increíble,
te he regalado cien años de luz y bien sabes,
que todo ha quedado sepultado, inerte,
y ha de revivir allí, donde empieza el mundo;

quizá la soledad te demuestre el perfume,
¡oh flor de incienso qué es lo que has reclamado!
me has regalado cien caricias que murieron,
a dosis altas de amor te has mal acostumbrado;

el comienzo se reinventa en apariencias,
y esta alma ha cobrado sentido en la palabra,
una hoja de papel, me dará algo para sentir,
una pluma, dirá que pasará mañana;

anoche, fue noche de amargos venenos,
de inquietantes capuchas, de duendes perversos,
y bien sabes, te encontré adivinando el futuro,
cautivando a la luna, seduciendo al cielo;

y te abarqué, intenté encontrar tu sello,
ya no había costumbre, ya no había un sentido,
te has deshecho de aquélla maña despiadada,
de sentir la locura, de matar lo vivido;

cien cicatrices de cien distintos días,
de años que se fueron como agua entre los dedos,
de incertidumbre profunda en las sonrisas,
cien años de amor y de soledad perversos;

hay una inspiración, de pensamientos ordinarios,
y un llanto que acostumbrado, se deshizo del cielo,
ha caminado el gorrión, y voló a tierras tranquilas,
enfermó de dolor el búho, en soledad murió quieto;

y hubo silencio donde cantó la vieja alondra,
frío de fuego, vacío de espacio sideral en el mundo,
hoy se quema la felicidad en una fogata vikinga,
hoy renace la felicidad en mi corazón, y te confundo;

anoche, la noche se dibujó en adicciones apagadas,
y se prendió de la cortina el cuello de mi querida,
en mi guarida he probado el sabor del incienso,
tu perfume se perpetuó para morir en el intento;

un grillo cantor, se aproximó a la cuna de mis años,
y me preguntó: ¿cómo vives en soledad?,
no supe que decirle, y me aferré a los recuerdos,
y le contesté: amando, así se vive en soledad;

convertimos el diálogo en una realidad tangible,
nuestras voces quedaron tapadas por la oscuridad,
interrogué cauteloso: ¿has visto los milagros?
el viejo grillo: "he conocido algo mejor, la verdad";

"¿qué es la verdad? si estoy dolorido" pregunté,
pues me encontraba quisquilloso y angustiado,
"la verdad es el más grande, tu propia creencia",
el mensaje llegó, y me encontré asustado;

anoche, fue noche de charlas con un viejo grillo,
de sentir tus costumbres encarnadas en mi,
de sentir tu cuerpo presente en los cielos,
y de tu alma rondando por doquier, cerca de mi;

bien sabes que cien años volverán a pasar,
que la tardanza se hace fiel compañera,
quizá un mañana, de pureza vuelva para siempre,
y tras una mirada luminosa, una centella;

anoche tu esencia se posó para siempre en mis cortinas,
y dejé de lado mis noches de hadas y escuarzos,
descubrí cada perfume, cada silencio, cada luz,
en estos túneles, en soledad, amando;

y te sientas, o te paras sobre el cordón de mi vereda,
un río de ilusiones te complementa vivo,
aquéllos jóvenes árboles te remontan libre,
y me alegro, me alegro de estar vivo;

he sido capaz de amar, en silencio y encendido,
contrariamente a lo ordenado por mi creencia,
pero ya no cobra sentido en mi alma,
poco a poco, eso que muere se llama paciencia;

la lluvia del pasado, todo lo ha cubierto,
tristes llantos, en charcos gigantes patalean,
porque las almas se han separado esta tarde,
tristes se mojan, las hojas otoñales muertas;

el ayer se ha llevado lo que quedó de las sirenas,
tu holograma vivo, parado sobre mi vereda,
el recuerdo de la caricia que se esfumó vive,
alegre fue arrastrado por los ríos de la tierra;

la música de anoche, venenosa se ha largado,
silenciosa y aturdida la oscuridad ha muerto,
fue llevada entretenida a una orgía,
con la melancolía, el dolor y la tristeza;

ha capitulado, el cielo negro junto a la mesa,
y mis paredes proyectan tus facciones princesa,
el mañana será en su totalidad incompleto,
sin tí, será de humo, de yeso o quizá de cera;

ha capitulado, y no se termina la palabra,
estoy recostado sobre la calma del beso,
me siento acostumbrado aunque soy conciente,
soy conciente, y a veces soy perverso;

anoche, fue noche de escultural sentimiento,
apagada la vela iluminó tu simpleza,
vivió muerta el alma escondida en mis cajones,
y maldita y completa se dibujó tú belleza;

he medido el amor, en pocas ocasiones,
y fue cuando encontré mi reflejo en aquéllo,
anoche, fue noche de sentimientos encontrados,
anoche, fue noche de ruidosos silencios;

lo he medido, y con ello te compliqué la existencia,
querida mía, no has aparecido en puntas de pie,
la delicadeza del veneno de anoche fue superior,
necesito de tu alma, sólo que me deje ser;

anoche me despedí, de la mirada que te pertenece,
del color que me regaló, la alondra en su ardor,
del canto de un viejo grillo que me entendía,
de la noche, de su brillo, incluso de tú amor...


Sacha Grant.-

Sólo bruma...


Me miro, puedo reflejarme,
los azulejos hacen bien su trabajo,
y no puedo ser yo, debo haber cambiado,
la noche se escondió, tras tu sabor;

y no puedes ser tú, quizá cambiaste,
y el cielo te consumió, reina, silenciosa,
que caminas por senderos blancos,
que tomas líquidos, ambiciosa;

el destino ha cambiado las rutas,
y caminamos sólos, entrelazados,
nunca te comprendí, y no lo pretendo,
no lo pretendo, y estoy pasado;

aquél reflejo, es tu reflejo,
y no puedo describir este frío,
quizá valga tu mirada en mi azulejo,
quizá amarte, extrañarte sea en vano;

y no podemos ser nosotros, no aún,
el día terminó, y estamos unidos,
todo se esfumó, incluso mi cielo,
mi vida, mi amor, mi cielo escondido;

el presente miró, y convidó mis luces,
ya el sol ha muerto, y renació la luna,
estrellas que penden de un paño oscuro,
eso queda de nosotros, sólo bruma...


Sacha Grant.-

viernes, mayo 02, 2008

Hay luna...


Hay luna en tu mirada,
un cielo de grandeza,
hay ciencia en tus palabras,
en tus besos experiencia.

Hay temblor en tu tocar,
una tristeza en tu dejar,
belleza en el otoño, simpleza,
sólo eso en el amar.

Y hay algo en tu contacto,
que me dice que serás,
la única mujer valiosa,
sólo tú, sólo tú serás...

Sacha Grant.-

Estrépito...


Puedo ver,
la fe, en tu mirada,
puedo sentir,
el dolor, en mi;
relajado, casi muerto,
es la oscuridad,
estrepitoso vacío,
es la verdad.
Puedo leer,
los mejores poetas,
también ahogarme,
puedo ver;
puedo cambiar,
sin morir, sin renacer,
llorar alegrías,
reír tristezas.
Puedo correr,
gritar libertades,
sin sentir culpas,
sin tenerte presente;
caminar sencillamente,
puedo amar en silencio,
morir cada segundo,
que sea todo perfecto...

Sacha Grant.-

Esperando.-


Te pareces a un sol encaramado,
al árbol de la vida, a una distancia también,
y te pareces a la flor de durazno,
que piensa es distinta, que siente estar amando;

te conviertes en sueños, en lejanía,
an un gran momento, en un caballo alado,
y te conviertes en mil noches acariciadas,
por tu recuerdo, que ha quedado gravado;

y en la simpleza, de un abrazo tímido,
sentir la muerte por adelantado,
te has convertido en lo que siempre has sido,
en belleza, en amor, en mi bien más preciado;

te pareces al farol, de un quincho alumbrado,
y eso es mi vida, por ti amparado,
eres lo que pasa, y no se completa,
eres lo pendiente, lo trunco, lo esperado;

te conviertes en la lucha, en el silencio incómodo,
en un ramo de flores, estropeado y roto,
y se que esperas, la vida que ha de aparecer,
y yo sigo aquí, sin más nada que hacer...

Sacha Grant.-

jueves, mayo 01, 2008

Han pasado años con la vida...


Han pasado años con la vida,
y horas con el tiempo,

puedo enfrentar mis conflictos,

sin caer en tus desvelos...


Quien pudiera adivinar,

el transcurrir del amor,

quién predecir, nuestras vidas,

quién predecir el amor...


Será el eterno, el que cuide,

de la palabra, la poesía,
ya no queda de mi alma,

fría se fué y está escondida...


Han pasado, aquéllas tardes,

de plaza, doble vía, de calor,

aquélla calma que hemos perdido,

ésta vida, y tú, son mi elección.


Quién pudiera adivinar,
lo que piensan tus silencios,
lo que sienten tus caricias,
lo que aman tus miradas...

Si yo sólo, únicamente te veo,

si yo sólo, te escribo una canción;

la soledad de tus llantos nocheros,
lo que has perdido, es tu color...

Y quien pudiera perdonar,

las inclemencias del destino,

no se perdona, sólo se entiende,

queda tiempo, nada está perdido...


Sacha Grant.-