domingo, marzo 23, 2008

La razón (Los enigmas III)

La razón es tan profunda, profundísima,
como los océanos del mundo infinito,
y es completamente loca, perversa;
la razón es omnicomprensiva,
es racional y emoción, sentimientos,
y eso es demasiado, no es poca cosa.
La razón es quererte, como
sólo mis miradas pueden,
la razón es extrañarte, como
sólo mis recuerdos duelen,
la razón es encontrarte,
incluso perderte en ocasiones;
además de buscarte, allí,
aquí, doquier, sin saber por qué...
pobre la razón, no la entiendes,
si sólo tú y yo, buscamos a veces,
la razón son tus labios, dulces,
que mueren alegres, añorando
refugio en un beso pendiente;
la razón es la estructura,
el pensamiento, el futuro,
lo que nace, y todo lo que muere,
la razón es sentirte tan cerca,
y tan lejos, la razón es contemplarte,
tan conocida, y tan extraña,
verte reír, y llorar sobre todo callarte;
la razón es amarte con todo mi ser,
incluso aceptando perderte,
en brazos de otra persona,
que sabrás no sabrá quererte;
ni hablar de entenderte, de tocarte,
de abrazarte; oh querida,
sólo yo sé acariciarte, y bien sabes,
que la razón es también tu vida,
la razón es sentirte en cada paso,
en medio de millones de personas,
aunque estés en la otra punta del mundo,
la razón es tu perfume, inundando
cada instante; la razón es completa,
nada más hace falta, sólo la razón basta...
la razón es simplemente amarte,
sólo amarte sin límites...
de la razón vivo, allí me reinvento,
la razón son las esperanzas, de encontrar
aquél camino, un sendero, un destino,
la razón es el silencio que guardé por años,
la razón es lo que he callado,
la razón es mi secreto, que recitaré como
poesía, como un gran verso alargado,
la razón, la conocemos y la hemos
conocido por siempre, pero porfiada mía,
jamás, nunca la has aceptado...
la razón, algún día la verás,
ensalzada hasta el fin la verás,
como debe ser, simple, sencilla la verás,
la razón de tus lágrimas es la de mi versos,
la razón de tus preguntas, es la de mis besos,
la razón de tu piel, de tus dudas, de tu lamento,
son las de amarte, quizá, las de mi silencio...

Sacha Grant.-

viernes, marzo 14, 2008

La otra canción (Los enigmas II)



Apropiadas.

I

La otra canción, es belleza,
es muerte, y es concierto,
la vida, un rostro despierto;
la otra canción sabe ilustrar,
porque dice todo, sin hablar,
es sencillez, es pura certeza.

II

La otra canción, me ha contado,
que la luna se ha extinguido,
por mucho tiempo ha sufrido;
la otra canción se impregnó,
de tu perfume y de mi valor,
que requiere decirte, te quiero.

Extensas.

I

Te peinas de día, de noche te desnudas,
aunque no te conozco, reina la mesura,
la mirada espera escondida, agazapada,
luces mueren, dejan que nazca la locura.

II

Sonríes, como si fuera nuestra última vez,
hoy te observo, siempre tibia, en tus días,
esta noche descubres tu cuerpo y tu vida,
el momento, tu encuentro, mis ojos, tu piel.

Solitarias.

I

La otra canción, nació de duros dias,
de la soledad constante y disfrutada,
del conocimiento de mi y lo demás;
la otra canción fue cantada, en poesía,
memorizada por estrellas desvalidas,
y recitada por sensaciones abolidas.

II

La otra canción, no pudo ser tímida,
ha entregado en silencio, su amor,
en un milenio, el regalo de su vida;
La otra canción, de fuerte reacción,
de la oscuridad ha sido bien parida,
conformando la poesía, una canción.

Perversas.

I

Te sigues peinando, y desnudando por siempre,
y reinando bajo la eterna belleza de un dolor,
la mirada ha tomado lo que siempre fue suyo,
la locura nació fuerte y tierna contagió su sabor.

II

Continúas sonriendo, ahora conmigo de a dos,
tibios conversamos de la vida, de un corazón,
en estos días ruedan los besos en tu cuello,
este encuentro será eterno, por una sóla razón.


Sacha Grant.-

jueves, marzo 13, 2008

En la luna...


En la luna se vislumbró una esperanza,
y también los colores de la razón dura,
allí se dibujaron miles de aves solitarias,
de corazones exiguos y un alma oscura.

En la luna también, murió la verguenza,
y también los olores del perfume barato,
allí se sepultaron infinitas, las ilusiones,
de bocas perdidas, un oculto mal trago.

En la luna perdimos, y ganamos campo,
y también un hermetismo, largo por años,
allí tranquilo, busqué hasta el cansancio,
en este mundo oblicuo, sin estar realizado.

En la luna vivimos, y será por siempre,
y también el gérmen será así, eterno,
allí vivirá, morirá cada hoja de árbol,
en este silencio, hoy no te comprendo.

En la luna seremos asi, vivos y muertos,
y también con todos nuestros recuerdos,
en cada sueño, realizado o sólo trunco,
en cada palabra, sentido poco cuerdo...

Sacha Grant.-

miércoles, marzo 12, 2008

De la luna... (Los enigmas I)


Hoy te saqué de la luna...
estabas pegada, incluída,
allí, en esa pureza, en blanco,
como siempre, perdida...

Amagué mirarte, no pude,
quise encontrar tu roce,
los caminos desaparecieron,
los sueños se esparcieron...

A veces duele contemplarte,
de sensibilidad discutible,
tu sensualidad se contradice,
tu susurro, poco audible...

Esta noche te vislumbré,
yacías boca abajo amando,
despedías, la lágrima difícil,
la del orgullo, sola llorando...

Me han mojado tus lágrimas,
y transformé toda mirada,
del cielo cayeron los ángeles,
para habitar mi morada...

No estaremos en soledad,
todo resolverá la cuestión,
la noche, ese carmín extraño,
ilustrará la otra canción...

Sacha Grant.-

martes, marzo 11, 2008

Lo sé...


Tu perfume me enseñó,
mil maneras de verte,
en la sombra, en la luna,
mil formas de quererte.

Volé por mi ventana,
para encontrar el beso,
aquél sencillo suspiro,
casi siempre perverso.

Y encontré recuerdos,
de noches apasionadas,
de risas improvisadas,
y peligrosos desvelos.

Pero si sabes acariciar,
y resolver cada enigma,
y sabes sanar heridas,
y el tiempo desperdiciar.

Llegará aquél día lo sé,
en que renazca el cielo,
y se derritan los hielos,
de tu corazón, eso, lo sé.

Sacha Grant.-

lunes, marzo 10, 2008

Perfecta...


Te tengo, aún perdida,
oh fortuna mía, allí;
y allí te manifiestas,
para repercutir, aquí.
Estás pero te vas,
desapareces silencio;
amanecen las lunas,
yo renazco perplejo.
Las estrellas se mecen,
sobre un caos inmenso,
pues se produce la vida,
pues renace el deseo.
Y allí te manifiestas,
adormecida, intensa,
crees dominar la ira,
crees ser perfecta...

Sacha Grant.-

sábado, marzo 08, 2008

Marchar...


Miedo de ti, de conocer tu muerte,
hoy caminaré silenciado, entre sueños;
te manejas de a pandillas, y correrás,
mientras ojos brillosos te observan,
lumbre de mi corazón marcharás así,
al frente iremos y lucharé por la causa,
nadaré en tus pupilas dilatadas y verás,
y serás importante para mí, mi lumbre.
Quizá acabe contigo, será mejor así,
era mejor cuando el fuego latía dentro,
pero ya no echo de menos la sonrisa,
el corazón se ha cansado de vivir; si,
lumbre mía, adorno grato de mi pecho,
viajaremos juntos por tierras lejanas,
pero no es tiempo de conocerte, no,
oh bien mío, descarada, sincera mujer...
Quizá acabe conmigo, de una estocada,
es mejor no sentir, permanecer callado;
aunque hoy ya no hay lenta espera,
se hace carne tu boca de seda y marcho;
lumbre de mis días, terremoto vecino,
se hace vacío sin estás conmigo, vete,
vuela en tu dragón, que será mejor así,
valor de mis días, quizá te rescate...
algún día...

Sacha Grant.-

Lo he descubierto...


Exploro el mundo,
de manera ávida,
y recorro tu cuerpo,
con orgullo, amando.

Cielo, cielo mio,
a veces te pregunto,
seré de aquí, de allá,
a veces me hundo.

Bajo los años,
he sembrado,
vocación de amar,
vocación de luchar.

He caminado por ahí,
pensando en todo,
eclipsado por lunas,
bajo las estrellas.

También he recordado,
el sentir indefenso,
lastimarme con rosas,
sentir que me pierdo.

Sacha Grant.-

viernes, marzo 07, 2008

Dudas convincentes...


Sin nada para decir,
hoy, y todo siento,
siempre, falta tiempo,
y no puedo decidir.

La duda de quererte,
hace que me de cuenta,
que nada me contenta,
da lo mismo perderte.

Bien sabes que estoy,
y que todo se mece,
y que ha de perderse,
ya no vale el perdón.

Quiero si, alejarme,
quiero crecer así,
hace tiempo morí,
sólo para amarte.

Quiero si, saber todo,
quiero y no quiero,
después de lo cierto,
después me escondo.

Sin nada para amar,
hoy no echo de menos,
siempre, hoy no pierdo,
siempre, hoy la pagarás.

Sacha Grant.-

jueves, marzo 06, 2008

Yo vi esa parte del mundo...


Yo vi esa parte del mundo,
y conocí los inicios del mal,
experimenté la profundidad,
el color del dolor, la verdad;
conocí tus ojos cansados,
exhaustos de permanecer,
vi llorar tu semblante, lo vi,
llantos de sal, de eternidad;
me aproximé, a vestigios de ti,
lo que quedó de las palabras,
ya no hablo de sensatez o lógica,
ya no hablo de entendimiento;
conocí también la felicidad,
la intermitencia y tu presencia,
ellas se parecieron tanto,
aquél tiempo fue puro de ellas;
desde el principio de los tiempos,
mi existencia giró en aquél eje,
pero la lluvia ha parado, asi es,
por siempre, estaré despierto;
yo conocí el silencio de tu voz,
cuando susurraste y amaste,
tu conociste los ruidos del alma,
el quiebre de la inocencia, perdida...
hemos conocido la vida, frágil,
hemos conocido el punto exacto,
alli, cuando amara duele de verdad,
allí, cuando no valen los pactos;
desde el principio he comparecido,
a los estrados de una corte parcial,
donde se juzgó la suerte de mi alma,
sin tener en cuenta mi verdad;
he conocido, los estados del mundo,
y confieso que amo las costas,
el mar es mi referente, allí crezco,
el océano es único, allí pertenezco;
yo vi esa parte del mundo,
donde todo se fortalece, renace,
allí he caminado, y amado,
allí, la dicha y el dolor se reparte...
gratis...

Sacha Grant.-

martes, marzo 04, 2008

She knows...



Despertó la boca, y el beso marchó,

a una cruzada, a un desvelo;

y se quebró el amor, la virtud,

y corazón latente, la palabra justa...

Andrés me dijo que he de amar,

con honestidad, con transparencia;

pero ya no escucho cada consejo,

pero ya no quiero más, esperar...

Se largó, desperezó y echó el sueño,

volvió en sí y recomendó ese plato;

ella sabe reír, y brillar, mantener,

lo que amo y lo que odio, lo sabe...


Sacha Grant.-

lunes, marzo 03, 2008

Naufragio...


La alta mar se puso peligrosa,
golondrinas sofocaron el aire,
el canto de las sirenas causó,
el naufragio de la voluntad...

He nadado por mares blancos,
buscando colores, vidas robadas,
y nadé en profundidad y ví,
que estabas perdida, demasiado...

Y seguí mi incursión debajo,
platiqué con algas y cangrejos,
escuché sonidos en el abismo,
de las almas, de gritos ahogados.

Burbujas me rodearon extrañas,
y allí abrí mis ojos, en la oscuridad,
y vi maderas, blandas acercarse,
el barco, como yunque descendía.

Esquivé las aguas hirviendo,
que sofocaban cientas de aves,
entre gritos, se escapó la vida,
maderas, llantos, al final silencio.

Melodía de cajones, cerrados,
flota la sensación, de libertad,
se vislumbra una ruta lejana,
todo sigue así, ella se perderá.

Quise demarcar los destinos,
pero no estabamos en sintonía,
tú querías la vida de los ruidos,
pero yo soy mucho más simple.

Pero he nadado, mar adentro,
y supe reconocer, tormentas,
relámpagos que murieron aquí,
dejando marca en las mareas.

Ya no soy de tu silencio, no así,
he partido desde otro concepto,
de navegar a pleno cada sueño,
de hacerlo sin miedo a naufragar.

Pero tú pretendes demasiado,
te enredas en expectativas,
no sabes encontrar la felicidad,
no sabes hacerlo en lo pequeño.

No nadaré, bajo estas aguas,
seguiré bajando a lo profundo,
quizá te encuentre a ese nivel,
quizá pase algo extraño...

Sacha Grant.-

sábado, marzo 01, 2008

Refundación.-




Tenemos muchas similitudes, de hecho, amamos de formas muy parecidas...

Yo echo de menos,
cada estrella simple,

amo el color de aquello,
porque duele todo esto...


De noche en noche,
se complota el silencio,
hay un susurro que no,

que no deja que muera.


Es el ruido que no se que,
no se que, que demarca,

el límite entre tú y la locura,

la más pura ausencia.

Han pasado años,

bajo el ala del tiempo,
tiempo murió y revivió,

y lo normal, pues cambió.


Soledad en tus ojos,

la enfermedad, compañía,

es toda una profecía,

ya no puedo morir.


El desconfiar del transcurso,

de una palabra, del crecer,

es todo perder, quizá ganar,
sufrir, conocerte, quizá amar.


De noche, a la mañana,
hoy todo se puede,

hoy muere la palabra,
la conexión se pierde.

Ya no tengo que decir,
somos complicados,

el tiempo ha pasado,

he de ser felíz.


Contigo o sin tí,

la diferencia se marca,
y te dejaré, determinarte,

sólo por tí, por tu alma.


Así llegaremos,

a un tiempo, de plenitud,
en que pueda vivir,

en que me dejes partir.


La noche, todo es oscuro,
hay olor a lluvia,

el camino se hace algo,
que desconozco.


Estoy muriendo para crecer,
para creer que todo sigue,
hay conexión con tu perfume,

y tu sonreír me persigue.

Y se realiza lo pensado,
el concierto de verano,

apagado el cielo recibió,

todo mi vivir en un solo acto.

Es la obra de teatro,
el corazón, lo creado,

un escenario, el amor,

dentro de todo lo aclamado.


Por un público que no muere,
por el silencio compartido,

un pacto entre equilibristas,

de los que nunca se han caído.


No quiero que vuelvas,

de tinieblas, indecisa,

el dolor consiguió una nube,

para salir de esta guerra perdida.


El suspiro, último recurso,

de muerte que ilustró,

la vida de cada estrella,
la esperanza en la desazón.

Hay similitud, la hay,
amamos con la misma intensidad,

la diferencia es más grande,

ya no muero por amor.

El sufrimiento puede aparecer,

pero no dejo que me guíe,

corro por túneles de esperanza,
y mi lucha persiste.


Tiempo pasó y no echo de menos,
el color del sentimiento diluyó,

y quiero aprender las artes,

de esperar sin sentir que todo murió.


La vida del firmamento,
el correr de los ríos,

la longitud del desierto,
allí, me encuentro perdido.


Entre el olor de las lluvias,

sobre veredas de cemento,

árboles que han de morir,
para refundar un mundo nuevo.


Sacha Grant.-